miércoles, 17 de octubre de 2012

OPINION DEL DR. CARLOS ANIBAL RODRIGUEZ, EN UNA ENTREVISTA EN ARGENTINA, RESPECTO A UN PROYECTO LEGISLATIVO DE LA ART


Tiempo Argentino - Argentina – 15 de octubre de 2012 - Pag. 16

                                                                                                                                 
"El proyecto de ART trata de impedir la litigiosidad"

Fue gerente de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Analiza el proyecto de ley que debate el Congreso.

Ignacio Chausis

Carlos Rodríguez es uno de los mayores expertos en salud y seguridad del trabajo del país, especialidad que lo llevó a desempeñar diversas responsabilidades en la administración pública nacional –gerente general en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo bajo el gobierno de Néstor Kirchner– y provincial, donde hasta el año pasado estuvo a cargo del Ministerio de Trabajo de Santa Fe bajo el mandato de Hermes Binner. En diálogo con Tiempo Argentino, Rodríguez expuso su visión crítica acerca del proyecto de ley que plantea modificaciones a la legislación de riesgos del trabajo.

– ¿Cuál es su opinión sobre las modificaciones a la legislación de riesgos del trabajo?

– Este país está manejado por dos leyes, una es la 19.587, de Higiene y Seguridad, elaborada por una dictadura y reglamentada por otra, y por la Ley de Riesgos de Trabajo producto del neoliberalismo. Estas dos normas no atacan ninguna de las dos cosas. O sea, la nueva norma lo que hace, por un lado, es reglamentar la mutualidad, cosa que podía hacerse de cualquier forma porque ya figuraba dentro de la ley la posibilidad de asociaciones sin fines de lucro. Y la otra es intentar resolver el problema de la accidentabilidad, pero sin intentar resolver las causas de esta. Esto es lo central. El proyecto trata de impedir la litigiosidad, pero la forma de evitarla es conocida mundialmente: que la reparación sea suficiente y oportuna.

Ninguna de estas dos proporciones se dio y entonces existe la judicialización, que no es causa sino consecuencia.

– O sea, para usted se hacía necesario ocuparse de la seguridad en el proyecto.

– Aquellos que trabajamos en prevención en líneas generales trabajamos justamente en el ataque a las causas. Realmente se ha perdido una oportunidad. Actualmente, Perú tiene mejores normas, y se trata de un país que siempre tuvo un atraso considerable respecto del nuestro. Además, lo curioso y contradictorio es que el año pasado hemos ratificado en el Parlamento los dos convenios más importantes en salud y seguridad del trabajo que tiene la OIT: el 155 y el 187; es decir, con haber seguido el eje de estos dos convenios se hacía una reforma en serio.

– ¿Qué evaluación hace de la actualización periódica de las indemnizaciones?

– Me parece muy bien, pero se podría haber hecho de cualquier forma sin tanta alaraca. De la misma forma habría que actualizar las multas por infracciones a las leyes. Lamentablemente, están reguladas por el Pacto Federal, estamos ahora con las mismas multas que hace seis o siete años atrás. Se pierde el poder disuasorio de una norma cuando las multas son ridículas respecto a la infracción.

– ¿Puede bajar la litigiosidad a partir de las actualizaciones semestrales de las indemnizaciones?

–Depende del nivel de inflación. Esperemos que sí. Igual creo que no es la única causa. Por ejemplo, hay enfermedades que no aparecen dentro del listado de enfermedades profesionales.

– Una de las mayores críticas tiene que ver justamente con la "opción excluyente" entre la vía judicial o la reparación por vía administrativa.

– Es anticonstitucional y va a traer problemas. Creo que se podría haber manejado de otra forma. Si el sistema es injusto y no es completo, va a ser muy difícil evitar la litigiosidad en un país donde no cabe duda que la vía de la judicialización es muy abierta, hay "costumbres", por así decirlo.

Soy médico, no abogado, pero creo que con esto va a haber una demora, un período de calma, y luego va a aparecer nuevamente la litigiosidad porque hacen falta soluciones de fondo.

– ¿Cómo puede cambiar el sistema con la creación de ART mutuas sin fines de lucro?

–Primero, vamos a ver si se crean mutuas, porque la posibilidad de crearlas existió siempre y nadie la utilizó. En cambio sí existen ART de origen sindical. A los sindicatos no les interesó, y fundamentalmente no les interesó a los empresarios.

En principio, lo que uno tiene que pensar es que está bajo un sistema de reparación con fines de lucro, es decir, hay gente que lucra con la sangre de los trabajadores, y esto pareciera al menos poco agradable.

Yo diría, ampliamente injusto. Fíjese los ejemplos de otros países, como Uruguay y Costa Rica. Curiosamente, los dos tienen un sistema similar, con un banco que es el Banco de Seguros del Estado, que tenía todos los seguros; luego, los dos países desmonopolizaron los seguros, los abrieron a las competencias externas y los privatizaron, todos menos los de riesgos del trabajo.

– ¿Hay casos exitosos en el mundo en lo que hace al funcionamiento de mutuas?

–Las mutuas alemanas demostraron una eficiencia enorme, que no tuvieron las malas copias que se hicieron en España y Chile.

En Alemania, las mutuas fueron la primera muestra de la seguridad social; hay que remontarse al canciller Bismark, con una norma que pervive desde hace más de 100 años. Y con una estructura de más de 4000 inspectores propios de las mutuas. Acá, en cambio, las ART ni siquiera conocen a las empresas a las que les otorgan los seguros de riesgos de trabajo. Lamentablemente, cuando usted tiene que asegurar un coche, se lo vienen a ver o lo lleva a la oficina de seguros para que analicen su estado. En materia de riesgos de trabajo, las empresas se aseguran por teléfono.
 
 

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